viernes, 13 de noviembre de 2009

PUERTO LIBRE


“A veces uno tiene miedo. Amanece con él pegado a la piel como la costra más indigna y no quiere abrir los ojos ni mucho menos levantarse de la cama en que lo esconde. Ahí, entre las cobijas, agazapa el temblor que la averguenza y no se atreve ni a llorar porque también eso le da miedo.
       –Va a sonar el teléfono –se dice una acurrucada en los segundos que le quedan–. Va a venir mi hija a pedir que le peine las coletas, mi hijo me va a increpar porque no he llevado su cereal. Se van a ir sin suéter si no me levanto y se los pongo, van a irrumpir en el cuarto pidiendo tres pesos y su escándalo quebrará el sueño del señor de la casa. Alguien estará pensando que soy una desobligada, que para qué parí niños si no voy a cuidarlos desde temprano. A las nueve llegará una fotógrafa que según me advirtió sólo quiere una risa espontánea. Si no me voy pronto, el tiempo no alcanzará para darle la vuelta a Chapultepec.”

(Extracto del libro PUERTO LIBRE, de Angeles Mastretta, escritora mexicana)

Construido con relatos cortos, viñetas, imágenes súbitas, aforismos, PUERTO LIBRE se nutre de historias que, como barcos que siempre nos llevan a otra parte, hacen de la confesión una forma de literatura fantástica. Puertos donde es un premio la vida que nos falta.

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